miércoles, 29 de agosto de 2012

En el ojo de la tormenta

Todos sabemos que el puesto de arquero es el más ingrato en el fútbol. Pero malas decisiones, mala suerte y poca tolerancia de la gente, han vuelto el arco de Peñarol en un sitio maldito.
El domingo pasado debutaba un arquero desconocido para la mayoría traído desde Argentina para ser la solución a la falta de experiencia de Gelpi y poca seguridad de Carini.

Pero la tarde que fue mala en todos los sentidos, lo fue mala también para el ex Unión de Santa Fe. No hace falta describir los errores que tuvo porque todos lo vimos. Se comió los dos primeros goles y no se mostró con confianza en ninguna jugada.

Y el hincha se enojó y lógicamente no quedo conforme. Claro que la mayoría no sabíamos hasta ayer que el portero argentino tiene un grave problema personal, su hijo de unos pocos meses de vida tiene problemas de salud que podrían ser graves.

Pongámonos entonces en la situación de él. Soy extranjero, vengo de un cuadro chico a jugar a Peñarol en una posición jodida y con mucha presión por el debut, y en un rincón de mi cabeza además está la natural preocupación por mi hijo. Era una bomba de tiempo, era muy difícil que pudiera soportar todo eso para jugar a su nivel que no dudo sea mucho mejor.

Pero entonces, ¿porque jugó?. Porque si bien es cierto que el manifestó querer participar del encuentro, el técnico es el que tiene la última palabra y creo que acá la falla estuvo en el Polilla.

Pero la situación del hijo de Bologna se sabría de hace más tiempo atrás, incluso antes de que lo contrataran. Ya en su equipo había tenido que ausentarse de algún entrenamiento por esta situación al igual que lo hizo en el día de ayer y también hoy de Los Aromos.
Peñarol contrato un golero, que más allá de sus condiciones futbolísticas, no debe estar pasando por un buen momento anímico, cosa que debería ser también considerada a la hora de buscar jugadores. Y la verdad es que Peñarol no se puede dar el lujo de esperar a nadie, el club debe velar por sus intereses y no complicarse más de lo que está.

Claro que todo esto le debieron haber pensado antes de contratarlo, porque ahora si, tanto el club como nosotros estamos en la obligación de respaldarlo sabiendo que, obviamente, la total prioridad la tiene su hijo. Por eso si le pagamos el sueldo, más otra plata por la salud de su hijo que el club en una buena medida se ofreció a pagar, pero el jugador se ausenta de los entrenamientos y al final termina por no jugar, la total responsabilidad será de dirigentes y técnicos.

Por eso más allá de todo le deseamos toda la suerte a Enrique y esperemos todo salga bien para el en Peñarol y para su hijo. Arriba Beto!

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo , por más que ahora obviamente todos nos vamos a solidarizar y a bancarlo en una situación tan difícil como esta, la que le toca vivir. Quedan en el tintero varias cosas , como para que carajo compraron un arquero siendo que teníamos 3 y que no era la prioridad , pues luego se nos fué albín y además Peñarol tiene problemas defensivos graves y de subida de los laterales. Sin dejar escapar la misma desconformidad de lo que le hicieron al Tony con lo que hacen con Carini. Y luego lo que tu decis , de como no tienen en cuenta determinados factores a la hora de contratar y van contratan igual sin importar nada , los dirigentes son impulsivos .. no ejercen bien la conducción. Ahora no queda otra que apoyarlo , pero no lo debieron haber traído por más que capas que luego anda bien etc , pero no creo que si Peñarol sale campeón lo haga por una diferencia en el arco que no precisaba.

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