martes, 14 de junio de 2011

Darío Rodríguez: Experiencia y voz de mando - por FIFA.com

“Si hoy a los 36 años miro para atrás y encuentro a aquel pibe que soñaba que con jugar la final de la Copa Libertadores con Peñarol, le diría: ‘¡Vaya que te diste el gusto, nene!’”. La humorada autorreferencial le pertenece a Darío Rodríguez, capitán y símbolo de un equipo que, tras 24 años de espera, se apresta a disputar por décima vez la instancia decisiva del máximo torneo continental de clubes.

Una competición que, vale recordar, Peñarol ganó en cinco oportunidades, la última en 1987, cuando Rodríguez tenía apenas 13 años. “Me acuerdo como si fuera hoy”, rememora el Negro para FIFA.com. “En aquel momento no había tantos televisores a color y fui a ver el tercer partido con América de Cali a casa de un tío que ya no está. Cuando Diego (Aguirre), nuestro entrenador actual, hizo el gol en el último minuto del alargue, salí corriendo para la calle y, como venía, me subí a un camión con unos amigos para ir a festejar al centro de Montevideo”, recuerda con emoción.

El destino quiso que Rodríguez debutara en 1992 en el humilde Sudamérica, y que pasara por México y el también uruguayo Bella Vista antes de, por fin, ponerse la camiseta aurinegra en 1999. En aquella primera etapa, este marcador central o lateral zurdo de gran personalidad y voz de mando obtuvo un campeonato uruguayo y anduvo tan bien que integró la selección que disputó la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, anotándole a Dinamarca un gol que, según The Times, es el cuarto mejor en la historia de la competencia. “¡Una exageración!”, aclara entre risas.

Luego del Mundial, Rodríguez dio el salto a Europa, al ser contratado por el Schalke 04 alemán. Allí jugó seis temporadas y ganó dos Copas Intertoto y una Copa de Alemania antes de regresar a Peñarol motivado por su viejo anhelo: dar más vueltas olímpicas pero con el club de sus amores. Claro que eran tiempos de sequía... “En aquel momento era una utopía pensar en un presente como éste. Yo me considero un trabajador del fútbol, y en este profesión, si no te toca ser un ‘elegido’, son más las veces que tenés que levantarte a las que estas arriba. Por eso, me tomo el tiempo para disfrutar lo que estoy viviendo”.

De la sorpresa al mérito
Para muchos, más allá de peso de su historia y del torneo uruguayo que ganó en 2010, es un sorpresa que Peñarol sea finalista de la Libertadores. “Nosotros nos preparamos soñando con llegar a esta instancia, e íntimamente uno intuía que podíamos hacer un buen torneo, incluso después del cachetazo que significó aquel 0-3 con Independiente en el debut. Pero uno de los méritos de este grupo ha el de levantarse tras cada caída y salir airoso de situaciones límite. Muchos nos daban por eliminados después de empatar con el Inter en Uruguay y los eliminamos en Brasil”, ejemplifica el dueño de la dorsal número 22.

Rodríguez reconoce que hay quienes le restan méritos futbolísticos al equipo, pero eso no le preocupa. “Somos conscientes de nuestro potencial y de nuestras limitaciones. En el banco hay figuras como Fabián Estoyanoff, Antonio Pacheco, Fabián Carini, Jonathan Urretaviscaya… Todos serían titulares en otros clubes. Eso no sólo marca que los de adentro están haciendo las cosas bien, sino las variantes que tenemos como plantel”, aclara el autor del gol de la victoria en la semifinal de ida ante Vélez Sarsfield.

De cara a la final, Rodríguez analiza al Santos. “Es un típico equipo brasileño, con buen dominio de pelota, que siempre apunta el área rival. Neymar está en un gran momento y le salen todas, pero Ganso también tiene categoría, y es bueno que no esté en el primer partido. Además, Elano maneja muy bien tanto la pelota parada como los tiempos de juego. Ojo, hay cosas que podemos explotar, pero las dejo puertas para adentro. Los respetamos, claro, pero hasta que pite el juez”, avisa.

Un sueño llamado Japón
Diecinueve años en el máximo nivel parecen muchos, pero el defensa no le pone fecha de vencimiento a su carrera, y menos con la posibilidad latente de disputar una Copa Mundial de Clubes de la FIFA. “¿A quién no le gustaría ganarse la posibilidad de enfrentar a este Barcelona, uno de los mejores equipos de la historia? La clave es no desviarse de los objetivos: con Santos nos esperan ciento ochenta minutos durísimos, y lo importante ahora es ganar los primero noventa en Montevideo”.

Es entendible que Rodríguez no quiera pensar más allá de la final, pero su última reflexión tiene que ver más con el futuro que con el presente. “Sabemos que la gloria es para uno sólo, y cada vez que entramos en la concentración de los Aromos, vemos los cuadros de los equipos que alguna vez alzaron la Copa. A mi me gustaría que, dentro de veinte años, la de este grupo también esté en esa galería”.

Fuente: es.fifa.com

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